Boletín Nº 39, Viernes 13 de Junio de 2008 - Año 3
97ª CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO DE OIT
INTERVENCION DEL DELEGADO DE LOS TRABAJADORES ARGENTINOS
GERARDO A. MARTINEZ

“En nombre de las trabajadoras y trabajadores argentinos felicito al Señor Presidente por su designación y al Sr. Director General, por la Memoria que ha presentado.
La Conferencia confirmó los valores más auténticos de la OIT: la libertad, la igualdad y la dignidad. La Memoria es testimonio del “trabajo decente, en la práctica”
Los Programas Nacionales del Trabajo Decente, son el instrumento para desarrollar acciones concretas adaptadas a la realidad de cada país, y ayudan a planificar aquello que falta hacer.
Mi país instrumentó, después de la crisis del año 2001, su primer Plan con éxito en la recuperación del empleo y, a partir del año 2003, con un modelo económico y productivo que dejó de lado las recetas neoliberales, se logró un nivel de crecimiento con inserción social poniendo en práctica el Plan Nacional de Trabajo Decente.
Todas las dimensiones del Trabajo Decente estuvieron presentes en el debate de las distintas comisiones.
El Fortalecimiento de la capacidad de la OIT servirá para evaluar los objetivos estratégicos; Las calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento y el empleo son una herramienta fundamental para insertarse en el mundo del trabajo, por ello afirmo que la formación, la certificación y el aumento de las calificaciones se deben integrar y relacionar con la productividad para generar una relación sustentable del trabajo y del trabajador.
Debemos fortalecer una estrategia integral del trabajo decente en el sector rural, así mejoraremos las condiciones laborales de los trabajadores; permitiendo a los países un crecimiento favorable para los sectores más castigados. Es fundamental el tratamiento sobre las Cláusulas Laborales de los contratos públicos – Convenio 94- para que su actualización permita, en el marco de la competencia leal de las empresas asegurar condiciones laborales justas para los trabajadores.
Nuestra OIT y el movimiento sindical, celebran sesenta años del Convenio 87, que sin duda marcó la “razón de ser” de los trabajadores sindicalmente organizados en el mundo, sin límites ideológicos ni políticos.
Señor Presidente: Mi país enfrenta los desafíos para lograr un modelo inclusivo, donde todos sean protagonistas. El Diálogo social, el tripartismo y la negociación colectiva son los instrumentos con los que se resuelven las demandas de los trabajadores y de la sociedad.
Se han firmado más de 1000 convenciones por año con amplísima cobertura, como una expresión real para lograr una mejor distribución del ingreso.
Frente a las asignaturas pendientes, hay que reforzar la lucha contra el trabajo informal, instalar la cultura de la prevención, eliminar la desocupación, la pobreza y la exclusión social.
En la crisis sectorial que atraviesa mi país, están aquellos que apuestan a seguir manteniendo un modelo de concentración y por el otro lado, está la firme decisión del pueblo que por amplia mayoría defiende un modelo de redistribución de la riqueza que contiene a los sectores más desprotegidos de la sociedad
Entiendo que un país solidario y justo requiere del diálogo social y la participación institucional para la discusión y diseño de sus políticas y estrategias. Por ello proponemos la creación de un Consejo de Desarrollo Económico Social, para consensuar políticas de Estado a largo plazo que determinen una Argentina previsible, con inclusión y desarrollo.
La constitución de la nueva Central Sindical de las Américas es una realidad trascendente y fundamental, que fortalece al movimiento sindical en la defensa de los derechos de los trabajadores de nuestro continente.
Señor Presidente: nuestros pueblos reclaman más salud, educación, seguridad social, igualdad de oportunidades, la erradicación del Trabajo Infantil y el respeto a todos los derechos humanos.
Por ello junto a los nuevos gobiernos progresistas seguiremos luchando contra las políticas neoliberales que castigaron a nuestros países duramente, consolidando y fortaleciendo las instituciones democráticas y la participación activa del movimiento sindical, para ello requerimos y necesitamos un empresariado socialmente responsable.
En los procesos de integración se deben garantizar salarios vitales y compatibles con la dignidad de todos los trabajadores, tomando como referencia la productividad sistémica para borrar las asimetrías y alcanzar la equidad social.
Estoy seguro que enfrentaremos al mundo globalizado con más poder y cambiaremos la tristeza de hoy por la alegría de una sociedad más justa.
Hay mucha tarea por delante, y los trabajadores son los protagonistas, los sindicatos su voz y su fuerza”
Muchas gracias
GINEBRA, 9 DE JUNIO DE 2008